Cómo miente Rusia sobre la guerra en Oriente Medio
Los mensajes del Kremlin no han tardado en virar hacia Oriente Medio e Irán. Uno de sus objetivos principales ha sido vincular a Ucrania con el conflicto. Algunos de los discursos desinformativos han intentado relacionar las protestas del Maidán de 2014 con una inestabilidad regional más amplia y la insinuación de que Ucrania podría organizar una «provocación» para recuperar la atención internacional.
El conflicto que afecta a Irán ha dado lugar una situación complicada para Rusia. Moscú no ha logrado mostrarse como un aliado fiable, ya que ha ofrecido un apoyo escaso y poco visible al mismo socio que le suministró la tecnología de los drones Shahed y misiles balísticos desde las primeras etapas de la invasión a gran escala de Ucrania. Irán representa el tercer caso reciente en el que el Kremlin no ha prestado una ayuda significativa a un socio clave. Ya se habían observado patrones similares con Bashar al-Ásad en Siria y Nicolás Maduro en Venezuela.
Los medios afines al Kremlin se encuentran inmersos en un complicado acto de equilibrismo intentando mantener unas relaciones relativamente estables con Estados Unidos y, al mismo tiempo, criticando a EE. UU. e Israel por atacar a Irán mientras promocionan a Rusia y a Vladimir Putin como posibles negociadores y mediadores entre las partes beligerantes. Al mismo tiempo, gran parte de su mensaje se ha centrado en culpar a Ucrania y en señalar al Reino Unido y a la Unión Europea como promotores de la escalada.
Discursos desinformativos
Los mensajes pro-Kremlin han relacionado la guerra con Irán con la revolución de Ucrania de 2014 difundiendo la afirmación de Putin de que el apoyo occidental al «golpe de Estado de Kiev» —que, según asegura falazmente el Kremlin, fue organizado por Occidente en un intento de debilitar a Rusia— destruyó el sistema mundial de controles y contrapesos.
Este argumento, descaradamente falso, concuerda con los mensajes constantes del Kremlin, según los cuales Occidente se está derrumbando y es un agresor inmoral y desestabilizador, mientras que se describe a Rusia como una potencia que busca rebajar la tensión. Con este mensaje, sumado a las afirmaciones de Putin de que las sanciones al gas ruso están perjudicando a Europa, el Kremlin intenta presionar a los gobiernos europeos para que reconsideren las sanciones, al tiempo que explota las inquietudes de la población acerca de la seguridad energética.
Esta afirmación tuvo su origen en una entrevista que Vladimir Putin concedió al canal de televisión estatal ruso Russia 1 y que fue difundida posteriormente en otros idiomas por medios afines al Kremlin.
Los medios afines al Kremlin dedicados a la manipulación de la información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) han difundido la afirmación de que la guerra con Irán alejaría la atención mundial de Ucrania y podría acabar con el apoyo que recibe de Occidente. Según estas fuentes, Ucrania estaría dispuesta a organizar una provocación, ya sea en su territorio o en Europa, para recuperar dicha atención.
Esta afirmación infundada sigue un patrón ya establecido de acusaciones similares sobre supuestas provocaciones y complots para cometer sabotajes que aparecen casi semanalmente. El discurso de que Ucrania está a punto de perder el apoyo occidental tampoco es nuevo, sino un elemento esencial de la estrategia del Kremlin. Durante el último año, los medios FIMI han insistido repetidamente en que los socios occidentales, entre ellos los países europeos, están «cansados de Ucrania». Las encuestas muestran una realidad muy diferente: el apoyo general de Europa a Ucrania sigue siendo alto.
Esta afirmación proviene de una entrevista concedida a TASS por el embajador plenipotenciario del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Rodión Miróshnik, y que luego fue difundida en inglés por News Front, un medio de desinformación con sede en la Crimea ocupada por Rusia.
Una noticia ficticia afirmaba que un misil iraní había causado daños en la lujosa finca de un asesor de Oleksander Syrskyi, el comandante en jefe ucraniano. Dicha noticia se atribuyó a un reportaje de Euronews que no existe. Forma parte de una amplia campaña destinada a minar el apoyo a Ucrania al presentarla como un Estado corrupto en el que, presuntamente, los funcionarios utilizan indebidamente la ayuda occidental en su beneficio personal. Durante la semana pasada, el discurso de la «Ucrania corrupta» reapareció de múltiples formas.
Suplantar a medios legítimos, en este caso Euronews, es una de las principales tácticas de FIMI rusas en el espacio informativo.
Este mensaje tiene su origen en un canal anónimo de Telegram registrado en Rusia y luego fue difundido en otros idiomas por la red de desinformación Pravda.
No se deje engañar.