Contemplar la imagen en su conjunto: una nueva forma de rastrear las operaciones de FIMI rusas

Caras abstractas en patrón de mosaico azul y naranja. (Descripción generada por IA)
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Las campañas de desinformación rusas no se hacen al azar, sino de una manera organizadas y persistente, concebida para manipular la forma de pensar, votar y confiar en las instituciones de las personas. A pesar de años de investigación y seguimiento, las respuestas a estas operaciones siguen siendo fragmentarias. La ausencia de informes coordinados y de un marco común conduce a la duplicación de esfuerzos y reduce el impacto de las medidas contra las operaciones de manipulación e injerencia (FIMI).

Por eso, EU DisinfoLab, junto con sus socios, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Viginum, DFRLab, CheckFirst, Cassini y Auswärtiges Amt, ha publicado Building a Common Operational Picture of FIMI (Creación de una imagen operativa común de la FIMI). En este informe se propone una terminología clara y un nuevo modelo para definir, detectar, describir y desarticular las operaciones FIMI.

Por qué los conceptos de FIMI suelen perderse en la traducción

La terminología supone un problema importante. Los informes suelen mezclar términos como “incidentes”, “operaciones”, “campañas” o “agentes de riesgo” como si aludieran a lo mismo. Esto genera “ruido conceptual”: duplicación de esfuerzos, confusión sobre quién está detrás de qué y pérdida de oportunidades para responder de manera eficaz.

Para solucionarlo, el informe parte del modelo Information Manipulation Set (IMS) desarrollado por la agencia francesa Viginum. Un IMS refleja las pautas de comportamiento reconocibles utilizadas por un agente de desinformación en particular, lo que incluye sus herramientas, métodos, plataformas y tácticas a lo largo del tiempo. Dicho marco se aplicó empleando esta metodología en cuatro operaciones bien documentadas: Doppelganger, Storm-1516, Undercut y Overload.

De las etiquetas al comportamiento

Tomemos la conocida etiqueta “Doppelganger”, que se ha utilizado con frecuencia como término genérico para referirse a numerosas actividades de influencia pro-Kremlin. Sin embargo, el método IMS demuestra que estas operaciones no son idénticas. Algunas de ellas suplantan a medios de comunicación reales. Otras crean desde cero fuentes de noticias “alternativas”. Algunas emplean, sobre todo, vídeos, mientras que otras recurren a sitios web clonados o publicidad contratada. Estudiando el funcionamiento de estas operaciones, en vez de simplemente su mensaje, los analistas pueden distinguirlas y rastrearlas hasta redes específicas, incluidas entidades rusas sancionadas por la Unión Europea, como la Agencia de Diseño Social.

En general, un IMS puede entenderse como la “huella digital” de un agente de riesgo. Reúne los comportamientos, herramientas, tácticas, técnicas, procedimientos y recursos utilizados por el mismo agente, ya sea conocido o no. Un agente de riesgo controla un IMS y, a través de él, lleva a cabo campañas de desinformación que luego pueden desglosarse en operaciones o incidentes individuales.

Contemplar toda la cadena de suministro

El modelo IMS desvía la atención de las publicaciones aisladas o los artículos falsos hacia la cadena de suministro de la desinformación. Ayuda a identificar quién produce el contenido, quién lo amplifica, qué plataformas y servicios lo hacen posible y dónde existen vulnerabilidades.

Como resultado de todo ello, se ganan las siguientes capacidades:

  • atribución colectiva y creíble;
  • detección de vulnerabilidades en las operaciones de FIMI;
  • evaluación de la eficacia de las contramedidas dirigidas a las campañas de FIMI.

Conclusiones destacadas del grupo de expertos

El método IMS no está exento de limitaciones. Su principal reto es la cooperación. Las autoridades públicas y las organizaciones privadas trabajan con mandatos y prioridades diferentes, lo que dificulta mantener una colaboración sostenida. Si bien el modelo IMS mejora el análisis de la desinformación, su pleno potencial dependerá de una cooperación más estrecha y sistemática entre investigadores y analistas.

El grupo de expertos llegó a tres conclusiones principales: en primer lugar, el modelo IMS permite atribuir las operaciones informativas de forma colectiva en lugar de aislada; en segundo lugar, las redes de desinformación dirigidas por Rusia o cualquier otro agente dependen de intermediarios financieros y operativos, incluidos aquellos que tienen su sede en la UE; en tercer lugar, el modelo puede reforzar tanto el diseño como la aplicación de las sanciones al mejorar la identificación de las redes, los intermediarios y las estructuras que posibilitan las operaciones FIMI. Al ofrecer una imagen más clara del funcionamiento de estas redes, el modelo favorece la imposición de sanciones más específicas y basadas en pruebas que responden mejor a la realidad operativa de las campañas de desinformación.

Utilizando la herramienta cartográfica Cassini, los expertos rastrearon campañas vinculadas a la Agencia de Diseño Social en toda Europa. Su análisis mostró que las sanciones no han impedido que estas redes utilicen intermediarios técnicos, servicios de encubrimiento, proveedores de alojamiento e infraestructura publicitaria en varios Estados miembros de la UE. El informe concluye que esta actividad continua apunta a debilidades en la aplicación de las sanciones, más que a una falta de pruebas.

De las herramientas a la acción: reforzar la cooperación y la aplicación de la ley

El informe es claro: contar con mejores herramientas no es suficiente si la cooperación y la aplicación de la ley no es más eficaz.

Se recomienda:

  • una financiación estable para la cooperación a largo plazo entre los actores públicos y privados;
  • una mayor transparencia por parte de las plataformas en relación con el funcionamiento de las redes de desinformación;
  • identificar IMS en las bases de datos confiscadas para ampliar el conocimiento compartido.

Para incrementar el impacto de las sanciones, se aboga por:

  • reforzar el valor probatorio de las investigaciones de fuentes abierta;
  • mejorar la coordinación de la aplicación de las sanciones;
  • personalizar las sanciones para desarticular las redes FIMI de manera más eficaz.

La desinformación es una amenaza coordinada. Para combatirla se requiere una visión y una responsabilidad compartidas y la voluntad política de actuar a partir de lo que ya conocemos.

El informe puede consultarse en su totalidad aquí.

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

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