La red de manipulación Matrioshka arremete contra Moldavia
En los últimos días, la red de desinformación Matrioshka, respaldada por el Kremlin, ha lanzado una nueva ofensiva dirigida directamente contra la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, en vísperas de la Cumbre UE-Moldavia que se celebrará en Chisináu el próximo 4 de julio de 2025. ¿Y qué sería un acto diplomático de alto nivel sin su correspondiente dosis de operaciones rusas de manipulación de información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI)?
Según una investigación llevada a cabo por The Insider (véase el reportaje completo aquí), la última campaña FIMI de Rusia se está llevando a cabo mediante una serie de vídeos falsos que se difunden a través de las redes sociales. Uno de ellos es una publicación falsa en la que se afirma, sin fundamento alguno, que la Alta Representante y Vicepresidenta de la UE, Kaja Kallas, se ha negado repentinamente a asistir a la cumbre, supuestamente por una grave y misteriosa desavenencia con Sandu. El vídeo se presenta como parte de un reportaje de The Insider, en un intento de conferirle una apariencia oficial.
Una conspiración nacida de un enfrentamiento inventado
Los bots de la operación Matrioshka también difunden la absurda afirmación de que Sandu pretende sustituir a Kallas al frente del servicio diplomático de la Unión y aseguran haber encontrado «pruebas» de su supuesta maquinación. Alerta de espóiler: estas supuestas pruebas no existen. La operación Matrioshka lleva difundiendo la rivalidad ficticia entre Sandu y Kallas desde finales de mayo, con un pico de actividad coordinada el 19 de junio, justo a tiempo para la Cumbre UE-Moldavia. Este discurso va acompañado de otras narrativas de desinformación del Kremlin sobre el inminente acontecimiento de alto nivel, como el bulo de que la Cumbre UE-Moldavia es un intento de Bruselas de injerir en las elecciones moldavas.
Narrativas inventadas para socavar la confianza de la opinión pública
Otros bulos de la campaña Matrioshka incluyen: un vídeo que finge ser de un reportaje de Euronews en el que se sostiene que los servicios de inteligencia rumanos advirtieron sobre una posible «amenaza terrorista» durante la cumbre, así como otro vídeo que simula pertenecer al medio francés Le Point, según el cual funcionarios de la UE planean destituir a Sandu por no haber logrado acercar Moldavia a la Unión Europea.
Estos bots también han acusado al gobierno de Sandu de corrupción, de derrochar fondos en la Cumbre y de crear «votantes fantasma» mediante la ampliación del periodo legal para registrar defunciones en el país.
¿Qué es la operación Matrioshka?
Matrioshka es una campaña de desinformación en curso que comenzó en septiembre de 2023. Se desarrolla en dos fases coordinadas: en la primera, un grupo reducido de cuentas en redes sociales publica contenido falso, principalmente noticias o imágenes inventadas; y, en la segunda, otro grupo («quoters») amplifica este contenido respondiendo a publicaciones de personajes públicos, medios de comunicación y verificadores de datos, a los que se suele etiquetar o pedir que verifiquen la información.
Por lo general, este contenido imita el estilo de medios de comunicación e instituciones occidentales de confianza, utilizando su estética para aparentar credibilidad. Hasta ahora, ha difundido principalmente mensajes antiucranianos, ha desacreditado a personalidades públicas y ha promovido discursos prorrusos. Gran parte de este material proviene de canales de Telegram en ruso y, al parecer, se crea o distribuye mediante una labor coordinada, en la que posiblemente participen agentes a sueldo. El objetivo de la campaña es manipular los discursos en línea y socavar la confianza en las fuentes de información legítimas.
Ataques de FIMI antes de las elecciones
En resumen, la red Matrioshka vuelve a demostrar su intención de manipular a la opinión pública mediante la difusión de desinformación y el intento de frenar el acercamiento de Moldavia a la Unión Europea. Con cada afirmación falsa y vídeo manipulado, busca sembrar confusión, minar la confianza en la democracia moldava y debilitar la posición del país en el contexto europeo. Todo ello mientras intenta socavar las próximas elecciones. A medida que se acercan los comicios, resulta cada vez más evidente que el aparato ruso de guerra informativa está dispuesto a construir cualquier narrativa que erosione la confianza en las instituciones democráticas de Moldavia y frustre sus aspiraciones europeas.

También bajo nuestro radar de EUvsDisinfo esta semana:
– Medios pro-Kremlin han afirmado, faltando a la verdad, que los bombardeos ucranianos contra bases aéreas rusas fueron orquestados por el MI6, pintando a Kiev como un mero títere de los servicios de inteligencia británicos. Esta narrativa intenta justificar la ausencia de represalias rusas sugiriendo que Putin evita atacar Londres, presentando los bombardeos como una maniobra de relaciones públicas previa a las conversaciones de paz en Estambul. Sin embargo, los hechos muestran otra realidad: los ataques fueron perpetrados por drones y agentes ucranianos, sin que existan pruebas creíbles de la participación británica. Esta afirmación engañosa se enmarca en una maniobra más amplia del Kremlin: restar importancia a las capacidades militares de Ucrania mientras se exagera la supremacía rusa, a pesar de las graves pérdidas sufridas por Rusia y del estancamiento de sus avances en el frente.
– La maquinaria de desinformación del Kremlin también sostiene que Kiev y Londres están planeando provocaciones destinadas a sabotear las conversaciones entre Rusia y EE. UU., acusándoles de orquestar atentados de falsa bandera. Estas acusaciones infundadas responden a un patrón bien conocido de Rusia: culpar a otros para encubrir sus propias acciones. La narrativa busca presentar a Ucrania y al Reino Unido como actores beligerantes que se oponen a la «paz», mientras ignora deliberadamente las pruebas claras de que los ataques con drones perpetrados en junio fueron llevados a cabo por Ucrania sin intervención externa.
– Por último, la semana pasada el Kremlin volvió a difundir su discurso de que Ucrania planeó el atentado terrorista en el Crocus City Hall de Moscú, perpetrado en marzo de 2024, con el objetivo de desestabilizar Rusia, según una investigación cerrada por las autoridades rusas. En realidad, no existen pruebas fidedignas que vinculen a Kiev, quien ha negado cualquier implicación. No obstante, quien sí reivindicó la autoría del atentado fue el Estado Islámico del Gran Jorasán, filial afgana del Dáesh, cuya implicación ha sido respaldada por los servicios de inteligencia estadounidenses. Así pues, el bulo difundido por Rusia pretende justificar su invasión de Ucrania al presentar el país como un Estado terrorista a pesar de que los hechos apuntan claramente en otra dirección.