Un nuevo informe del SEAE y el CLD pone al descubierto la FIMI rusa que pretende impedir la futura adhesión de Ucrania a la UE
Hoy, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y el Centro de Lucha contra la Desinformación (CLD) de Ucrania publican un informe analítico conjunto en el que se examina cómo la manipulación de la información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) rusa pretende obstaculizar el camino de Ucrania hacia la adhesión a la Unión Europea.
En dicho informe se constata un esfuerzo coordinado para socavar el apoyo a la adhesión de Ucrania tanto entre la población ucraniana como entre la europea. Aunque los discursos varían en función de a quién van dirigidos, su objetivo estratégico es debilitar el apoyo político y público al futuro europeo de Ucrania.
La integración europea de Ucrania se ha convertido en uno de los principales blancos informativos del Kremlin desde que se concedió al país el estatus de candidato a la UE en junio de 2022 y se iniciaron formalmente las negociaciones de adhesión en junio de 2024. El proceso de adhesión se ha convertido en un tema fundamental de los debates sobre la seguridad, la reconstrucción, la modernización económica y la orientación geopolítica a largo plazo de Ucrania. Por este mismo motivo, se ha convertido a su vez en un blanco prioritario de las operaciones de manipulación.
El informe combina dos análisis complementarios: el CLD examina cómo las operaciones de desinformación rusas tratan de minar el apoyo interno a la adhesión a la UE dentro de Ucrania, mientras que el SEAE analiza cómo actores similares interpelan al público europeo para debilitar el apoyo a la ampliación de la Unión y la ayuda a Ucrania.
En conjunto, las conclusiones revelan una campaña coordinada y cada vez más sofisticada que actúa por encima de fronteras, idiomas y plataformas.
Cuatro discursos hostiles a Ucrania
El CLD supervisó aproximadamente 244 000 publicaciones sobre la adhesión de Ucrania entre enero de 2025 y abril de 2026, las cuales alcanzaron un total de 1390 millones de visualizaciones. Más de 2600 fuentes mostraban indicios de comportamiento inauténtico coordinado.
El análisis identificó cuatro discursos predominantes:
- La UE prolonga presuntamente la guerra para debilitar a Rusia.
- Los Estados miembros de la UE parecen buscar la división de Ucrania.
- La integración en Europa es un mecanismo de control externo sobre Ucrania.
- Ucrania es un país incompatible con los valores europeos.
Estos discursos se difunden por medio de un ecosistema por capas en el que participan instituciones estatales rusas, medios de comunicación controlados por el Estado, canales de Telegram vinculados a redes de influencia rusas, actores afines al Estado y canales pseudolocales que adaptan los mensajes a los contextos regionales.
También se recoge una serie de técnicas utilizadas por el Kremlin y sus agentes, entre las que se incluyen:
- La difusión coordinada a través de las redes sociales.
- Mapas manipulados que muestran la división de Ucrania.
- Citas selectivas de declaraciones de funcionarios europeos.
- Tergiversación de los acontecimientos.
- Adaptación de los discursos para explotar las sensibilidades regionales.
Campañas contra el apoyo a Ucrania en toda Europa
El análisis del SEAE examinó alrededor de 80 incidentes relacionados con el proceso de adhesión de Ucrania durante los últimos dieciocho meses.
Las actividades FIMI rusas dirigidas al público europeo versan principalmente sobre tres cuestiones: valores, personas y mandatarios y dinero.
Para atacar los valores europeos, los actores rusos recurren cada vez más a redes coordinadas de comportamientos falsos y a herramientas de inteligencia artificial generativa para producir en masa contenidos localizados y adaptados a las audiencias nacionales. En Alemania se hace hincapié en las preocupaciones económicas; en Francia, en los discursos sobre la corrupción, y en Polonia, en los temores relacionados con los refugiados. Las campañas electorales y los incidentes de seguridad se explotan sistemáticamente como oportunidades para maximizar el alcance y el impacto.
Los dirigentes de Ucrania siguen siendo un blanco frecuente. En el informe se apuntan repetidos intentos de conferir credibilidad a acusaciones de corrupción ficticias por medio de una cadena de instituciones nacionales rusas, medios de comunicación estatales y personalidades influyentes vinculadas al Estado. El presidente Volodímir Zelenski, en particular, suele ocupar un lugar destacado en estas operaciones.
Al mismo tiempo, se retrata cada vez más a los mismos ucranianos como si fueran una amenaza. Las afirmaciones falsas que vinculan a los refugiados de este país con la delincuencia, la inseguridad o el desorden social están pensadas para avivar la hostilidad y minar la solidaridad hacia ellos entre la opinión pública.
La ayuda económica a Ucrania es otro blanco destacado. Las redes de influencia rusas intentan repetidamente calificar la ayuda europea de ilícita, despilfarradora o nociva para los ciudadanos de la UE, a menudo recurriendo a pruebas falsas, la suplantación de medios de comunicación y una difusión coordinada.
Un entorno hostil en constante evolución
En el informe se destaca que las tecnologías emergentes están reduciendo el coste y ampliando la escala con la que se manipula la información.
La IA generativa, la difusión coordinada en varias plataformas y las técnicas de blanqueo de información representan un intento por parte de actores hostiles de adaptar rápidamente los discursos a diferentes públicos y contextos políticos. El cambio de imagen reiterado de los medios sancionados por la UE demuestra, además, la manera en la que el ecosistema de influencia ruso intenta eludir las medidas restrictivas.
Las conclusiones muestran, asimismo, que los ciclos electorales, las decisiones políticas de peso y los constantes incidentes relacionados con la seguridad ofrecen oportunidades predecibles para los intentos de manipulación.
Fomentemos la resiliencia conjunta
A pesar de estos esfuerzos, el informe no ha hallado prueba alguna de que las operaciones de desinformación rusas hayan alterado la decisión estratégica de Ucrania de aspirar a la adhesión a la UE.
Pese a ello, el riesgo continúa siendo importante. En Ucrania, la exposición prolongada a discursos manipuladores puede contribuir a aumentar la incertidumbre entre las audiencias vulnerables. En Europa, la normalización de los discursos contrarios a Ucrania y los ucranianos corre el riesgo de debilitar el apoyo de la opinión pública a la ampliación y al mantenimiento de la ayuda.
El informe conjunto del SEAE y el CLD demuestra el valor de la cooperación a la hora de identificar, analizar y poner al descubierto la manipulación de la información y la injerencia extranjera. También subraya una realidad más amplia: el futuro europeo de Ucrania no es solo cuestión de políticas de adhesión, sino que también es un blanco más en la contienda generalizada que se libra en nombre de la seguridad, la resiliencia democrática y el futuro político de Europa.
El informe completo puede leerse aquí.