Cuando las fronteras se blindan, la propaganda levanta la voz: la estrategia de desinformación fronteriza del Kremlin
No cabe duda de que 2025 fue mal año para volar desde o hacia Lituania. Según el Ministerio del Interior del país, hubo que suspender 320 vuelos en los aeropuertos de Vilna y Kaunas debido al paso de globos aerostáticos que transportaban cigarrillos de contrabando desde Bielorrusia, lo que dio lugar a un cierre de sesenta horas que afectó a 47 000 pasajeros. Sin embargo, las consecuencias fueron aún peores para los 185 camiones lituanos que quedaron atrapados en Bielorrusia durante las Navidades cuando las autoridades les prohibieron regresar a casa. Aunque Lituania reabrió sus pasos fronterizos tras el cierre mensual de octubre, Bielorrusia sigue reteniendo estos vehículos, lo que amenaza el papel de Lituania como eslabón esencial del corredor de transporte por carretera entre Asia y Europa.
Ante esta situación, Lituania declaró el estado de excepción el 9 de diciembre. Esta decisión fue la última de una serie de medidas fronterizas y de seguridad adoptadas por los países de la UE ante los riesgos constantes que plantea el régimen de Lukashenko y su cercanía a Moscú. El objetivo de estas operaciones con globos es menoscabar la estabilidad de un Estado miembro de la Unión Europea e intimidar a los ciudadanos europeos amenazando directamente a la aviación civil. Por lo tanto, tales acciones deben considerarse como lo que son: parte de una campaña híbrida más amplia y selectiva llevada a cabo tanto por Bielorrusia como por Rusia.
Mayor control en la frontera
Hace meses que la inquietud relativa a la seguridad de la frontera entre la UE y Bielorrusia va en aumento.
- En septiembre de 2025, Polonia cerró temporalmente su frontera con Bielorrusia debido a la amenaza que representaban las maniobras militares Zapad, lideradas por Rusia y llevadas a cabo en territorio bielorruso.
- Por esas mismas fechas, Letonia cerró su espacio aéreo a lo largo de la frontera oriental con Bielorrusia y Rusia tras las incursiones de drones rusos en el espacio aéreo polaco.
- A principios de año, debido a la preocupación por el tráfico de migrantes facilitado por el Estado, Letonia prohibió a los ciclistas cruzar la frontera con Bielorrusia y restringió la circulación únicamente a los vehículos de motor.
- Lituania cerró su frontera durante un mes en octubre de 2025 después de que los globos aerostáticos que transportaban cigarrillos de contrabando desde Bielorrusia provocaran múltiples cierres en sus aeropuertos, lo que finalmente condujo a la declaración del estado de excepción en diciembre.
Al igual que en casos anteriores, los medios pro-Kremlin y los medios estatales bielorrusos respondieron con el mismo guion de siempre, es decir, restando importancia a estas inquietudes relativas a la seguridad, ridiculizando las decisiones de la UE y tildando a los gobiernos europeos de marionetas irracionales de la perversa Bruselas que actúan en contra de sus propios intereses.
Propaganda, primer capítulo: pretextos tontos
Los medios pro-Kremlin y los medios estatales bielorrusos despojaron de todo valor a las inquietudes de la UE en materia de seguridad. Una cadena de televisión estatal bielorrusa se burló de la decisión de Lituania afirmando: “No podrían haber usado un pretexto más tonto. ¡Ahora va a resultar que los drones de los contrabandistas y los globos meteorológicos son una amenaza para el espacio aéreo!”.
Algunos medios fueron aún más allá y calificaron la decisión de Lituania de “estúpida”· y “representativa de una mentalidad provinciana y estrecha de miras” al tiempo que insinuaban con ironía que las autoridades pronto empezarían a disparar a los cuervos y las mariposas que llegaran volando desde Bielorrusia. Mientras la propaganda estatal restaba importancia a las maniobras militares Zapad y las consideraba inofensivas, describía el cierre temporal de la frontera de Polonia de septiembre de 2025 como “carente de motivos” y resultado de argumentos “inverosímiles”. La justificación de las decisiones de Letonia sobre sus fronteras fue objeto de una tergiversación similar. Se interpretó como “un ejemplo de la agonía de las autoridades europeas y un ataque a su propia población”, y se afirmó que se estaba disuadiendo a los letones de visitar Bielorrusia porque, de lo contrario, “sufrirían una profunda impresión” al descubrir cómo se vive allí.
Propaganda, segundo capítulo: piedras contra el propio tejado
Los medios pro-Kremlin arguyeron que las decisiones fronterizas de la UE eran autodestructivas desde el punto de vista económico, ya que perjudicaban a sus propias economías y poblaciones. La televisión estatal bielorrusa afirmó que el cierre de Polonia tendría “repercusiones muy negativas” para el comercio y el turismo. Las acciones de Lituania fueron tildadas de “extravagancias”, y Sputnik Bielorrusia afirmó que el país “solo sobrevive gracias a los flujos comerciales de Bielorrusia y Rusia”. Estas declaraciones pasan por alto datos económicos básicos, puesto que el comercio con Bielorrusia y Rusia solo representa una pequeña parte del volumen de comercio total de Lituania, y ninguno de los dos países figura entre sus principales socios.
No obstante, los medios de comunicación pro-Kremlin predicen regularmente el colapso económico de los Estados bálticos. En octubre de 2025, la televisión estatal bielorrusa afirmó que Letonia se enfrentaba a un declive “catastrófico” y llegó incluso a pronosticar que: “no en unos años, sino en unos meses, quizás semanas, en Letonia no tendrán nada que comer”. Un argumentario igualmente despectivo, según el cual este país era “una mota de polvo en el mapa” fue la respuesta de los medios de comunicación estatales a la denuncia por parte de Estonia de las violaciones rusas de su espacio aéreo.
Propaganda, tercer capítulo: meros títeres
El tópico de la “pérdida de la soberanía” también ocupó un lugar destacado, y algunos medios pro-Kremlin afirmaron que Bruselas ordenó a Lituania cerrar los pasos fronterizos como parte de una provocación para “abrir un segundo frente contra Rusia”. La televisión estatal bielorrusa se hizo eco de esta información y tachó a los políticos de los países bálticos de haber sido “creados en un tubo de ensayo en Bruselas” con el cometido de torpedear el diálogo entre Estados Unidos y Bielorrusia. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ofreció una explicación alternativa en la que señalaba a Londres como parte instigadora, mientras que los medios bielorrusos apuntaban al Reino Unido y a Estados Unidos como los supuestos cerebros cuando informaban sobre Polonia y Letonia. Aunque los medios pro-Kremlin discrepaban acerca de quién movía realmente los hilos, todos coincidían en el mismo punto: negar a los países de la UE cualquier capacidad para actuar por sí mismos.
Las fanfarronadas habituales por parte de Moscú
Minsk, probablemente con el apoyo de Rusia, está intensificando de manera deliberada la tensión con Lituania con el fin de desestabilizar la región fronteriza y provocar divisiones, lo que contribuirá a una escalada generalizada de las amenazas híbridas contra los países de la UE.
Se trata de un ejemplo clásico de operación de manipulación de información e injerencia por parte de agentes extranjeros con acciones instigadas por Rusia con la intención de menoscabar la seguridad y la soberanía de la UE. Haciendo uso de los medios de comunicación favorables al Kremlin para difundir tópicos ya harto conocidos, Moscú intenta manipular la crisis fronteriza entre la UE y Bielorrusia a su favor y tacha las medidas de seguridad de la UE de absurdas, autodestructivas y dictadas desde el exterior. Al tergiversar la realidad de esta forma, se resta importancia a una amenaza real y se menosprecian sus consecuencias, que podrían ser desastrosas. Los globos pasaron a ser mariposas, los contrabandistas eran víctimas y la soberanía se desvaneció en el momento más conveniente. Ni los giros argumentales ni las sorpresas son nuevos: Moscú repite, una vez más, el mismo cuento.
No te dejes engañar #