Para el Kremlin, cada elección es una invitación a la injerencia
Los días 4 y 5 de octubre, el electorado checo acudió a las urnas para elegir un nuevo parlamento. Una vez más, el Kremlin lo interpretó como una nueva oportunidad para inmiscuirse en los asuntos democráticos de otros países, como ya ha hecho en Moldavia, Polonia y Georgia, por citar algunos ejemplos.
Concretamente, según la información proporcionada por los medios, redes coordinadas de cuentas de bots de TikTok difundieron narrativas prorrusas que exaltaban la figura del presidente ruso Vladimir Putin, legitimaban la guerra en Ucrania y favorecían a candidatos contrarios al llamado establishment, es decir, los partidos políticos consolidados en el poder.
Los medios también han destapado una red de sitios web prorrusos que publican de forma regular desinformación y titulares conspirativos y sensacionalistas. En estas plataformas se promueven frecuentemente narrativas antioccidentales y anti-OTAN que presentan una imagen negativa de Ucrania y sus aliados. El medio checo Voxpot, por ejemplo, detectó publicaciones que empleaban un lenguaje incendiario y contenían afirmaciones exageradas, incluyendo aquellas vinculadas al bulo clásico del Kremlin, que retrata a la OTAN y Ucrania como los agresores, así como otras alegaciones infundadas, como la que asegura que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, consume drogas.
Un hallazgo revelador de Voxpot mostró que los sitios de desinformación de la República Checa «llegaban a publicar más artículos por día que los principales grupos mediáticos del país». La investigación llevada a cabo por este medio reveló además que miles de artículos eran traducciones directas de textos publicados en medios estatales rusos y logró establecer vínculos entre dichos sitios web y financiación procedente de entidades cercanas al Kremlin.
Para Voxpot, el objetivo de estos sitios webs es «usar noticias falsas o manipuladas a fin de generar desconfianza en las instituciones democráticas». En EUvsDisinfo coincidimos: los datos demuestran sin ambigüedad alguna que torpedear los procesos democráticos es uno de los fines principales de las operaciones de FIMI del Kremlin.
Nuevas ilusiones del Kremlin
Los medios estatales rusos oficiales, por su parte, presentaron el resultado electoral como un duro golpe contra la Unión Europea. Perviy Kanal, por ejemplo, afirmó que «Praga podría desviarse de su rumbo prooccidental», mientras que Izvestiya aseveró que el nuevo Gobierno intentaría revisar las sanciones que la UE impuso a Rusia, en particular las relativas al abastecimiento energético.
Otros tertulianos han intentado generar alarma en torno a la posibilidad de que el nuevo Gobierno suprima la ayuda a Ucrania. En particular, han sostenido que poner fin a la iniciativa checa sobre municiones, un programa que suministra munición a Ucrania, podría llegar a paralizar las capacidades bélicas del país.
Entretanto, mientras los bots prorrusos se empleaban a fondo para influir en las elecciones parlamentarias, los medios estatales y pro-Kremlin acusaban a Bruselas de injerencia encubierta. Por ejemplo, Vladimir Kornilov, analista de RT, sostuvo que la UE había intentado interferir en los comicios checos, pero había fracasado porque Bruselas estaba distraída con Moldavia.
Las elecciones de la República Checa demuestran una vez más que, para el Kremlin, todo proceso electoral democrático de un país extranjero es una invitación a la manipulación y la injerencia.
No se deje engañar.

También bajo nuestro radar de desinformación esta semana:
Un tertuliano ha asegurado en un medio pro-Kremlin que Occidente estaría intentando obligar a Georgia a declararle la guerra a Rusia para abrir un supuesto «segundo frente» contra Moscú. Esta narrativa de desinformación ha sido ampliamente difundida por los medios pro-Kremlin desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Concretamente, estos medios afirman, sin prueba alguna, que la gente que protesta contra el Gobierno actual de Georgia estaría recibiendo de alguna forma financiación o instrucciones del extranjero. Sin embargo, lo cierto es que las protestas responden a problemas políticos internos. Es Moscú quien paradójicamente ejerce una injerencia constante en los asuntos internos de Georgia. Véase nuestro artículo al respecto aquí.
Otro medio vinculado al Kremlin ha arremetido contra un estudio académico financiado por el programa de investigación científica Horizonte Europa. El estudio, que se lleva a cabo en la Universidad de Cork, pretende cuestionar las narrativas populistas mediante un análisis del mandato y el legado del presidente mexicano López Obrador. No obstante, según un medio prorruso en español, «este tipo de estudios son mecanismos de injerencia, más que proyectos académicos». Esta afirmación es falsa: investigar fenómenos ocurridos en otros países no constituye injerencia.
Medios prorrusos de Armenia han afirmado que la Unión Europea está empujando a Europa hacia la guerra. Esta recurrente narrativa de desinformación presenta cualquier apoyo a Ucrania como un acto de escalada belicista, en lugar de considerarlo una respuesta a la invasión a gran escala de Rusia. Precisamente durante una reunión de la Comunidad Política Europea el 2 de octubre, los líderes europeos debatieron cómo fortalecer a Ucrania y la seguridad de Europa. Preservar la paz y la seguridad ha sido siempre una de las labores fundamentales de la Unión Europea.