Rusia va a por el oro en desinformación
Durante la semana pasada, los medios pro-Kremlin que llevan a cabo operaciones de manipulación de información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) difamaron a los atletas ucranianos que participaron en los Juegos Olímpicos, declararon que Francia se encamina hacia el autoritarismo e intentaron desviar la atención de un informe sobre el envenenamiento de Navalny apuntando a los archivos de Epstein. Y eso fue solo el comienzo. Echemos un vistazo.
Para el Kremlin, la desinformación es un deporte
Rusia tiene actualmente prohibido competir en eventos olímpicos debido a una larga serie de escándalos de dopaje y a su guerra de agresión contra Ucrania, que esta semana ha entrado en su quinto año. Sin embargo, algunos de sus atletas siguen pudiendo competir bajo bandera neutral. Pero en lugar de centrarse únicamente en sus competidores durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán y Cortina, los medios pro-Kremlin lanzaron una campaña FIMI mejorada con IA para difamar a los miembros del equipo ucraniano.
Este informe de BBC Verify ofrece un resumen. El eje principal de la campaña parecía haberse diseñado para presentar a los atletas ucranianos como agresivos y desagradables. La campaña se hizo pasar por medios legítimos como Euronews y AFP e incluso utilizó IA para imitar las voces de figuras públicas dignas de confianza que supuestamente criticaban el mal comportamiento inventado de los ucranianos.
Otro ejemplo fue denunciado por la Corporación Canadiense de Radiodifusión (CBC). Un reportaje televisivo falso disfrazado de noticia de la CBC afirmaba que los atletas ucranianos estaban alojados «lo más lejos posible de los demás participantes en los Juegos Olímpicos» debido a su «comportamiento tóxico». Las imágenes originales, no alteradas por la IA, no hablan de los ucranianos.
Críticas contra las VPN
Un par de medios de comunicación pro-Kremlin que llevan a cabo operaciones de FIMI atacaron al presidente francés Emmanuel Macron, y alegaron falsamente que un comentario malinterpretado del presidente implicaba que se disponía a bloquear las redes privadas virtuales, o VPN. Un comentarista espetó: «¿ha muerto la Ilustración en Francia?». El autor continuó denunciando los «sistemas totalitarios y de campos de concentración» que acompañarían a la desaparición de las VPN.
De hecho, después de que la Asamblea Nacional francesa aprobara la prohibición de acceso a las redes de los menores de 15 años, el presidente afirmó en una entrevista que las VPN no se prohibirían. Señaló que las VPN podrían ayudar a algunos niños a eludir la restricción de edad. Pero creía que la mayoría de los jóvenes no las utilizarían.
Recordemos la actitud del Gobierno ruso hacia las VPN y la libertad en Internet en general. Desde noviembre de 2017, en Rusia solo están disponibles los servicios VPN que aceptan la censura del Kremlin. Mientras tanto, muchos sitios y servicios populares, como WhatsApp, YouTube, Facebook e Instagram, están bloqueados. Si esa censura conduce al totalitarismo, Rusia ya se encuentra en esa situación.
Usar una distracción para desviar la atención
Otro tema recurrente en la desinformación destacable esta semana fue el esfuerzo del Kremlin, liderado nada menos que por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, por utilizar los archivos de Epstein para desviar la atención de los esfuerzos de Moscú por silenciar a sus críticos internos. Concretamente, Maria Zakharova alegó de manera infundada que un informe en el que se afirmaba que el difunto opositor Alexey Navalny había sido envenenado con una toxina presente en las ranas punta de flecha de Sudamérica era un intento de desviar la atención de las repercusiones de la publicación de los archivos Epstein.
La noticia de fondo es que el 14 de febrero de 2026, los Gobiernos del Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos emitieron una declaración conjunta en la que exponían sus conclusiones. La conclusión se alcanzó después de que dos laboratorios realizaran pruebas en muestras del material biológico de Navalny que su familia logró sacar de Rusia. No hay pruebas de que la publicación de los archivos Epstein haya influido en la publicación de la declaración, que es fruto de una investigación conjunta llevada a cabo por cinco gobiernos. La afirmación de Zakharova sirvió para desviar la atención del probable papel de Moscú en el envenenamiento del disidente, mientras se encontraba recluido en una colonia penal siberiana.
Esta afirmación falsa sobre los archivos de Epstein no es sino la más reciente «avalancha de falsedades» que el Kremlin ha lanzado contra Navalny y su memoria. En el pasado, los medios de comunicación pro-Kremlin que llevan a cabo operaciones de FIMI han afirmado que los servicios especiales estadounidenses mataron a Navalny, que el Reino Unido probablemente asesinó a Navalny y que Navalny murió tras utilizar una vacuna de ARNm suministrada por Alemania, entre otras muchas falsedades.