Aire caliente sobre la brisa marina
Vapor veraniego
Ahora que el verano ya está aquí, con olas de calor abrasadoras en varias partes del planeta, incluida Rusia, los medios de comunicación pro-Kremlin continúan produciendo desinformación a todo vapor. Hablando de vapor, hubo bastantes falsedades sobre el incidente con el buque de guerra del Reino Unido HMS Defender en el mar Negro. Por ejemplo, señalamos que el Reino Unido había violado flagrantemente la frontera marítima de Rusia con un destructor, que solo se fue tras unos disparos de advertencia. Tan solo dos semanas después de este incidente, estas falsedades ya se han vuelto repetitivas para los iniciados en el mundo de la desinformación. La descripción de las maniobras Sea Breeze (“Brisa Marina”) 2021 como una intimidación primitiva por parte de Rusia está relacionada con el incidente. Sobre el mismo tema, pero con más imaginación, encontramos una historia que afirmaba que el verdadero propósito de las maniobras militares es ensayar la toma de Crimea.

Ucrania, «una creación comunista»
El punto de vista pro-Kremlin sobre la libre circulación del HMS Defender se reduce a una percepción errónea del estatus de Crimea. El Gobierno británico explicó que el buque efectuó un paso rutinario por las aguas territoriales ucranianas reconocidas internacionalmente. Sin embargo, desde la perspectiva errónea pro-Kremlin, estas aguas son crimeas (y, por lo tanto, rusas). Para apoyar esta afirmación sobre Crimea, observamos una narrativa recurrente que argumentaba que esta península se unió a Rusia tras un referéndum. Evidentemente, se ignoró que el referéndum era ilegal en virtud de las normas constitucionales ucranianas y la legislación internacional.
En un intento más amplio y alocado no solo de restar verosimilitud a que Crimea sea ucraniana, sino incluso de socavar la idea de la propia existencia de Ucrania, otra historia afirma que este país fue creado de forma artificial por los bolcheviques. La curiosa deducción es que, según la opinión del mundo pro-Kremlin, puede existir una especie de país natural, creado quizás por las leyes físicas. También resulta bastante descabellada la afirmación de que Ucrania ha establecido un régimen de apartheid contra sus propios ciudadanos rusoparlantes. Esta afirmación no se basa en hechos. A pesar de que Kiev ha adoptado una legislación que garantiza que el ucraniano sea la lengua estatal, no discrimina a ninguna otra lengua.

Las instituciones occidentales se aprovechan de Oriente
A los ojos de los medios de comunicación pro-Kremlin, Occidente es un dragón con muchas cabezas: los Estados Unidos (EE. UU.), la Unión Europea (UE) o la OTAN. A pesar de que las apariencias pueden ser distintas, siempre está detrás el mismo monstruo escamoso. Podemos reconocerlo en la desinformación contra las instituciones occidentales de esta semana.
Por ejemplo, existe una narrativa sobre la dictadura occidental, respaldada por el terror, que opera en Ucrania. Según una historia similar, el presidente ucraniano Zelenskyy concedió a los EE. UU. y Francia el pleno gobierno de su país. Sin embargo, las instituciones occidentales no se centran exclusivamente en Ucrania. Los EE. UU., por ejemplo, han ejercido su influencia en Rusia y en antiguos países del Pacto de Varsovia orquestando revoluciones de colores.
Según los medios de comunicación pro-Kremlin, Occidente utiliza una campaña antivacunas para crear tensión social en Rusia en la víspera de las elecciones. Dada toda la desinformación generada por estos mismos medios durante la pandemia, en la que se restaba importancia a los riesgos, se afirmaba que llevaría al hundimiento de la UE, se promovía la reticencia a la vacunación, y que circulaba desde Rusia hasta Europa, esta narrativa resulta notable (en términos parlamentarios).
Cuando proyectamos esta línea argumentativa de que Occidente-quiere-dominar-a-Oriente sobre las relaciones UE-Bielorrusia, encontramos las siguientes historias falsas. En primer lugar, la UE creó la Asociación Oriental como un proyecto antirruso. En segundo lugar, la UE intentó organizar un «Maidán» en Bielorrusia. En tercer lugar, el hecho de que Bielorrusia abandonara la Asociación Oriental fue un golpe duro para la UE, porque frustró los esfuerzos para establecer un cordón sanitario desde el Báltico hasta el mar Negro. En cuarto lugar, en la actualidad la UE busca privar de comida a los bielorrusos mediante una guerra económica.

El Estado profundo y George Soros
Hablando de las instituciones occidentales, uno siempre puede llegar a ser más extravagante. Tomemos el Estado profundo y George Soros. Un Disinformation Review no estaría completo sin ellos. Tomemos por ejemplo la afirmación de que Donald Trump fue destituido del cargo por el Estado profundo de los EE. UU. El mismo Estado profundo promueve campañas sobre ovnis y el origen de la COVID-19 contra Rusia y China. Igual de alejada de la realidad está la historia de que George Soros es quien controla el tráfico de personas y estupefacientes en todo el mundo.
En definitiva, la mayoría de los casos de esta semana tienen como objetivo a Ucrania con narrativas a las que hemos dado una amplia cobertura en nuestra base de datos. Tenemos 4 751 casos sobre Ucrania. Algunos de los primeros casos de 2015 ya afirmaban que el Maidán fue organizado por los estadounidenses o que el conflicto en Ucrania era un instrumento contra Rusia. Si bien el sol brilla con intensidad este julio, cuando se trata de desinformación, no hay nada nuevo bajo él.