El Kremlin convierte las bromas telefónicas en un instrumento al servicio de la FIMI
Vladimir Kuznetsov, conocido como «Vovan», y Alexei Stolyarov, que se hace llamar «Lexus», son famosos por las bromas que gastan a líderes mundiales y celebridades. Han llamado a muchos de ellos utilizando nombres falsos, a menudo haciéndose pasar por políticos rusos, ucranianos u occidentales, y han publicado extractos cuidadosamente elegidos de estas llamadas en sus cuentas en redes sociales. Aunque en apariencia su propósito es meramente cómico, en realidad tienen un fin profundamente político que promueve en todo momento un discurso favorable a Moscú.
Todo empezó con Crimea: Ucrania y sus aliados en el punto de mira
Al principio el blanco de sus bromas fueron las celebridades locales, pero tras la anexión ilegal rusa de Crimea en 2014, su atención se centró en Ucrania y en diversas figuras de primer nivel, como el entonces presidente Petró Poroshenko y el alcalde de Kiev, Vitali Klichkó. En 2015 saltaron a la escena internacional cuando hicieron creer a Elton John que Vladimir Putin le llamaba para hablar sobre los derechos de las personas LGBT y llamando posteriormente a numerosos políticos y figuras de los medios de comunicación occidentales.
En una entrevista concedida a la BBC en 2016, negaron cualquier vínculo con los servicios especiales y calificaron tales acusaciones de intentos de figuras de la oposición rusa y funcionarios ucranianos de desviar la culpa, insistiendo en que la responsabilidad recaía en quienes mordieron el anzuelo. Sin embargo, en ese momento su preferencia reiterada por gastar bromas a oponentes del Kremlin ya era evidente. Dichas «bromas» han sido compartidas con frecuencia en múltiples medios de comunicación, sitios web y canales de redes sociales vinculados a la manipulación de la información y la injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) rusa.
Objetivo: desprestigiar a los movimientos opositores postsoviéticos
Desde entonces, Kuznetsov y Stolyarov han tratado de desprestigiar a los movimientos opositores postsoviéticos insistiendo en el argumento de que están controlados por Occidente. Durante las protestas de Bielorrusia de 2020, se hicieron pasar por la líder de la oposición bielorrusa Svetlana Tijanóvskaya en una llamada a la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) de EE. UU. en la que engañaron a sus representantes para que hablaran acerca de su contribución a las protestas. En 2025, se publicaron en las redes sociales comentarios relacionados con las manifestaciones y el apoyo occidental extraídos de forma deliberada de una broma cuyo blanco fue la presidenta de Georgia, Salomé Zurabishvili, y en los que se aludía a las protestas cívicas que tuvieron lugar en Georgia como una «revolución de colores» orquestada desde el exterior y que dependía del apoyo de otros países.
Europa en el punto de mira
Los funcionarios y políticos europeos también han sido blanco frecuente de bromas cuyo fin es promover otros discursos afines al Kremlin. En 2023 llevaron a cabo una serie de bromas que implicaron a Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, y a otros dirigentes, y en las que se hicieron pasar por Volodímir Zelenski. Posteriormente se publicaron extractos cuidadosamente elegidos como prueba de la motivación controladora de la Unión Europea. De esta manera se reafirmaban los argumentos favorables al Kremlin según los cuales la UE es una entidad autoritaria y totalitaria, al tiempo que se hacían eco de otros mensajes de naturaleza más amplia sobre la presunta hipocresía occidental y la ausencia de libertades.
Sus bromas también se han utilizado para insistir en que el apoyo occidental a Ucrania está decayendo. Por ejemplo, una conversación con la primera ministra italiana Giorgia Meloni (durante la cual esta mencionó que los líderes europeos estaban «cansados» de la guerra y buscaban una salida al conflicto) sirvió para reafirmar el discurso ruso acerca de un creciente «agotamiento de Ucrania» en Occidente.
En marzo de 2026, presionaron a la ministra de Asuntos Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, para que explicase si Rusia y China suponían una amenaza para Groenlandia. La llamada fue comentada posteriormente por Pravda, la famosa cadena rusa de FIMI. Con ella se reforzó una argumentación reiterada afín al Kremlin conforme a la cual Rusia no representa una verdadera amenaza para Europa, al tiempo que se promovía la idea de que los gobiernos europeos exageran los riesgos relativos a la seguridad para justificar el incremento del gasto militar.
Ese mismo mes, Kuznetsov y Stolyarov se cebaron con la figura del heredero exiliado al trono de Irán, Reza Pahlaví, haciéndose pasar por asesores del canciller alemán Merz y asegurándole que Berlín estaba dispuesta a sumarse a un ataque militar contra Irán. La broma se hacía eco de la cercanía entre Moscú y Teherán y pretendía desacreditar a Pahlaví demostrando que estaba colaborando con actores occidentales con miras a apoyar una acción militar contra Irán. Stolyarov, que usó un bigote postizo y adoptó el nombre de «Adolf» durante la videollamada, retrató a Pahlaví como una persona crédula y continuó promoviendo el insistente discurso del Kremlin que invoca a la Alemania nazi para tildar a la política europea contemporánea de agresiva y de continuación histórica del fascismo.
El humor al servicio de la FIMI
Las llamadas de Vovan y Lexus a dirigentes internacionales se entienden más fácilmente como parte del conjunto de operaciones de FIMI del Kremlin que como «bromas» independientes. Aunque aseguran que su trabajo responde al interés de la audiencia, sus frutos coinciden en todo momento con argumentos favorables al Kremlin y han sido difundidos por los medios de propaganda rusos. Este papel pasó a ser oficial en un programa en la cadena NTV, controlada por el Kremlin, en 2016. Tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022, fueron contratados por el canal estatal Pervyj kanal (“Primer Canal”). Dejando a un lado la televisión, su canal de Telegram, que cuenta con más de 181 500 suscriptores, recauda fondos para abastecer a las primeras líneas rusas. En 2024, se les otorgó la Orden Estatal de la Amistad por «méritos destacados en aras de la consolidación de la paz, la amistad, la cooperación y el entendimiento mutuo entre los pueblos».
Los medios que informan sobre estas bromas suelen describir al dúo como «cómicos rusos», pero quienes se crean que sus bromas son una forma de «humor» inofensiva demuestran una ingenuidad enternecedora. Cada llamada, cuidadosamente preparada y editada con toda intención, promueve numerosos argumentos afines al Kremlin que este emplea para perjudicar a los movimientos opositores prooccidentales o amplificar mensajes geopolíticos favorables a Moscú. Lejos de ser simples números cómicos, el trabajo de Vovan y Lexus es un instrumento de influencia deliberadamente próximo al Estado que demuestra cómo una broma puede servir a los fines de las operaciones de desinformación contemporáneas.