El problema de querer controlar el tiempo
Esta semana se han cumplido tres aƱos de una resistencia y una resiliencia sin precedentes por parte del pueblo ucraniano frente a la guerra a gran escala emprendida por Rusia contra Ucrania. Los dirigentes europeos se han reunido en Kiev para expresar su apoyo a Ucrania y conmemorar la dolorosa pero heroica resistencia del paĆs, que comenzó el 24 de febrero de 2022. En el orden del dĆa de la reunión de lĆderes del G7 se incluyeron declaraciones y pronunciamientos pĆŗblicos de los dirigentes de la UE, quienes elogiaron la firme negativa por parte de Ucrania a ceder ante la invasión deliberada e injustificada de Rusia, que ha dado lugar al mayor conflicto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Y, en marcado contraste con el tono inicialmente triunfalista de Moscú, en las cadenas de televisión pro-Kremlin ha reinado el silencio ante el tercer aniversario del conflicto. Es como si la guerra a gran escala nunca hubiera existido, como si solo hubiese sido una «operación militar especial» provocada por Ucrania, sin ninguna repercusión para Rusia.
Los propagadores de desinformación del Kremlin eludieron el tema, sin llegar a reconocer en ningĆŗn momento los tres aƱos de guerra. En su lugar, optaron por menospreciar las sanciones de la UE y proyectar una imagen exageradamente optimista de la economĆa rusa. AdemĆ”s, se dedicaron a vilipendiar a Ucrania o, en su defecto, se hicieron las vĆctimas y acusaron injustificadamente a Europa de querer agredir a Rusia.
La habitual disonancia cognitiva sobre las sanciones
AdemĆ”s de expresar su solidaridad con Ucrania, la UE tambiĆ©n ha adoptado su decimosexto paquete de sanciones contra Rusia. Este paquete estĆ” dirigido a sectores clave de la economĆa rusa, como la energĆa, el comercio, el transporte, las infraestructuras y los servicios financieros.
AsĆ pues, la maquinaria de desinformación del Kremlin sacó a relucir nuevamente sus manidas narrativas sobre las sanciones. Con el tĆpico tono de fanfarronerĆa, afirmaron que, al igual que con los quince paquetes anteriores, las medidas no tendrĆan impacto alguno en la economĆa rusa. Algunos trataron de aprovechar los diferentes enfoques existentes en materia de sanciones para exacerbar la percepción de un distanciamiento entre la UE y EE. UU. o para poner en duda la unidad interna de la UE. Otros, como la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria ZajĆ”rova, recurrieron a la trillada narrativa de desinformación que sostiene que las sanciones perjudican mĆ”s a la UE que a Rusia o las tildaron de medidas motivadas por la Ā«rusofobiaĀ». Las mentiras de ZajĆ”rova estĆ”n dirigidas tanto a la opinión pĆŗblica rusa como a la global, en un intento de desviar la atención de la fragilidad de la economĆa rusa.
Sin embargo, la mayorĆa de las tergiversaciones pro-Kremlin sobre las sanciones compartieron un denominador comĆŗn: centrarse en las personas y sectores a los que van dirigidas las sanciones de la UE, en lugar de admitir que el verdadero objetivo de dichas medidas restrictivas es el Estado ruso. El Kremlin trata de hacer creer que el Estado ruso no tiene nada de lo que preocuparse.
Europa es la nueva Ā«villanaĀ» de la pelĆcula
Por supuesto, ni siquiera los propagandistas pro-Kremlin mĆ”s ilusos pudieron eludir el tema del 24 de febrero de 2022 y los tres aƱos de conflicto. Las leyes de la fĆsica son inmutables y el tiempo avanza para todos, a pesar de los intentos del Kremlin por controlarlo.
AsĆ que, para abordar esta cuestión espinosa sin tener que admitir la realidad, la mayorĆa de los medios pro-Kremlin se centraron en la avalancha de apoyo internacional a Ucrania en torno al 24 de febrero con el objetivo de desacreditar a Ucrania como una causa perdida, vilipendiar a quienes respaldan a Kiev y afirmar que, en realidad, Rusia es la verdadera vĆctima.
Teniendo en cuenta todos sus discursos, es evidente que ha surgido una nueva Ā«villanaĀ» en la pelĆcula. Mientras que hasta ahora el Kremlin preferĆa culpar al difuso Ā«Occidente colectivoĀ» o a la OTAN de la agresión, MoscĆŗ ha visto ahora la oportunidad de dividir a los socios transatlĆ”nticos. AsĆ que estĆ” redoblando sus esfuerzos para presentar a Europa como la principal instigadora de las agresiones y la guerra.
Adoptar el rol de vĆctima, faltando a la verdad, ha sido durante mucho tiempo una de las tĆ”cticas del Kremlin para culpar a otros de la guerra que Rusia inició hace tres aƱos. Y ahora que MoscĆŗ finge interesarse por la paz para socavar el apoyo internacional a Ucrania, los propagadores de desinformación del Kremlin intentan acusar a Europa de ser la agresora por medio de mentiras.
Se acaba el tiempo⦠pero no para Ucrania
El Kremlin intenta hacer creer al mundo desesperadamente que el paso del tiempo juega a favor de Rusia. Puede que los propagandistas del Kremlin hayan perdido la noción del tiempo, pero el gran nĆŗmero de bajas que ha sufrido Rusia en los Ćŗltimos tres aƱos es tan incuestionable como el paso inexorable de los dĆas en el calendario.
El mito de la invencibilidad de Rusia sobre el que se cimienta esta narrativa engañosa se ha desmoronado tras el viaje a Riad de los altos mandos diplomÔticos del Kremlin, quienes buscan aferrarse a la primera oportunidad de rescatar a Rusia de la guerra que ella misma inició hace tres años.
No se deje engañar: el repentino interés del Kremlin por las soluciones diplomÔticas no tiene que ver con garantizar la paz, sino con preservar las conquistas rusas en Ucrania y evitar un colapso económico inminente. Puede que el tiempo se esté agotando, pero no necesariamente para Ucrania. Tres años de resistencia y resiliencia por parte del pueblo ucraniano lo demuestran.

TambiƩn bajo el radar de EUvsDisinfo esta semana:
- Estados BĆ”lticos: El Kremlin tiene una larga trayectoria en instrumentalizar los recursos energĆ©ticos de Rusia para ejercer influencia, chantajear e incluso, en ciertos casos, coaccionar. En anteriores ocasiones, ya hemos analizado en profundidad los constantes intentos desinformativos de MoscĆŗ para convertir la energĆa en un arma polĆtica. Por ello, no fue ninguna sorpresa que, cuando los Estados bĆ”lticos finalmente se desconectaron de la red elĆ©ctrica que los vinculaba a Rusia y Bielorrusia (BRELL), el Kremlin reaccionara con sus tĆpicas narrativas cargadas de desinformación, como proclamar que esta decisión provocarĆa una catĆ”strofe económica. Por ejemplo, TASS afirmó que la retirada de Lituania de la red BRELL tendrĆa un impacto negativo en su economĆa. En realidad, los Estados bĆ”lticos ya dejaron de comprar electricidad a Rusia en mayo de 2022, y la desconexión fue una medida puramente tĆ©cnica destinada a regular la frecuencia, sin generar ningĆŗn impacto económico significativo. La integración a la red de la UE refuerza su independencia energĆ©tica y disminuye el riesgo de interrupciones por parte de Rusia.
- Alemania: Pocas cosas domina el Kremlin tanto como la injerencia electoral. El grotesco espectĆ”culo que Rusia denomina elecciones suele estar marcado por un flagrante fraude, mientras que las elecciones en el extranjero son, habitualmente, uno de los principales objetivos de las operaciones de manipulación de información e injerencia por parte del Kremlin. Un ejemplo de ello son las recientes elecciones al Bundestag en Alemania. Los manipuladores de la información del Kremlin intentaron sembrar divisiones y distorsionar la percepción de la opinión pĆŗblica durante las semanas previas a los comicios. Sin embargo, las operaciones de injerencia no se detienen una vez celebradas las elecciones. La siguiente fase suele consistir en intentar desacreditar los resultados si no son del agrado del Kremlin. Siguiendo este patrón, los portavoces de la desinformación del Kremlin se han dedicado a difundir el bulo de que, en las elecciones alemanas, se destruyeron papeletas de Alternativa para Alemania (AfD). Por supuesto, todo ello carece de fundamento y ha sido desmentido por los verificadores de datos de Deutsche Welle, los informes del medio alemĆ”n BILD y las observaciones del director de la Autoridad Electoral Estatal de Hamburgo. De hecho, ya fuimos testigos de este mismo tipo de afirmaciones por parte de MoscĆŗ tras las elecciones al Parlamento Europeo celebradas en junio de 2024; consulte aquĆ nuestra serie de artĆculos al respecto.
- Ucrania: Una de las mÔximas fundamentales de la desinformación pro-Kremlin puede resumirse de la siguiente manera: en caso de duda, acusa a tus oponentes de ser nazis. Hemos documentado de manera sistemÔtica el uso indebido del nazismo por parte del Kremlin como herramienta de manipulación informativa. A pesar de ello, continúa siendo una de las tÔcticas predilectas de los propagandistas de desinformación del Kremlin, especialmente cuando se trata de atacar a Ucrania. Por eso, cuando escuchamos la absurda afirmación de que la Alemania nazi es el antecesor ideológico de la Ucrania nazi moderna, sabemos que no es mÔs que una patraña. La obsesión de Rusia por presentar a Ucrania como un Estado nazi tiene como objetivo justificar la invasión en curso y desviar la atención de la opinión pública sobre el propio bagaje histórico de Rusia. El Kremlin ha manipulado durante mucho tiempo la historia para reforzar su legitimidad, especialmente en lo que respecta a su papel en la Segunda Guerra Mundial.
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