Las falsas maniobras nucleares de Rusia y su verdadero fracaso en Mali
ACONTECIMIENTOS DESTACADOS
- Las falsas acusaciones de maniobras nucleares polacas y francesas reciclan el discurso de la «OTAN beligerante» para encubrir las propias agresiones rusas.
- El préstamo de la UE a Ucrania de 90 000 millones de euros se califica de «máquina de la muerte» y generador de austeridad con el fin de distorsionar su función real de ayuda económica y defensiva.
- Acusaciones infundadas sobre la implicación occidental en los ataques de Mali desvían la atención del fracaso de Rusia en la región.
RESUMEN DE LA SEMANA PASADA
Los mensajes más repetidos de esta semana volvieron a centrarse en su objetivo habitual: Ucrania. Se culpó al presidente ucraniano Volódimir Zelenski de haber hecho imposible la paz, se describió a su Gobierno como un instrumento al servicio de los intereses occidentales y se calificó el préstamo de 90 000 millones de euros de la UE a Ucrania como dinero sustraído a los ciudadanos europeos de a pie para financiar lo que un medio dedicado a la FIMI (manipulación de información e injerencia por parte de agentes extranjeros) denominó «máquina de la muerte». Este discurso vino asociado con otro que presentaba el rearme europeo como un acto intrínsecamente agresivo (un medio incluso afirmó que Alemania «planea repetir 1939») que confirmaba que la OTAN y a la UE no respondían a la agresión rusa, sino que eran los agresores. El tercer acontecimiento significativo fue la interpretación oportunista de los resultados electorales europeos como prueba de una fractura: las elecciones de Bulgaria se describieron como una señal de «fisuras en la línea europea», mientras que el giro político de Hungría se atribuyó falsamente a las redes de Soros y a la injerencia de la UE, y la incertidumbre política de Rumanía se calificó de apertura a la influencia rusa. En conjunto, estos discursos actúan de forma coordinada para deslegitimar a Ucrania, presentar la defensa occidental como agresión y demostrar que la política interna de la UE representa un orden que se desmorona.
RESUMEN DE LOS DISCURSOS FIMI
«Polonia y Francia preparan maniobras nucleares que simulan ataques contra las regiones rusas de Kaliningrado y Leningrado»
Un discurso recurrente de los medios FIMI afines al Kremlin acusa a la OTAN de belicismo y de suponer una amenaza para la misma existencia de Rusia. La semana pasada, los medios FIMI aseguraron que Polonia y Francia estaban preparando maniobras nucleares en las que simularían ataques nucleares contra dos regiones rusas.
Sin embargo, esta afirmación carece de pruebas constatables públicamente y es totalmente ficticia. Ninguna fuente oficial de Polonia, Francia o la OTAN ha confirmado la realización de maniobras nucleares en Polonia cuyo blanco fuera Rusia. La OTAN lleva a cabo ejercicios relacionados con armas nucleares, principalmente con fines de autodefensa, pero se trata de ejercicios transparentes y destinados a mantener la preparación y la coordinación de los arsenales nucleares.
Esto concuerda con una táctica FIMI más amplia y persistente: acusar de la propia agresión rusa a terceros. Los medios afines al Kremlin suelen señalar a la OTAN como la parte agresora, afirman que la alianza «provocó» a Rusia para que iniciara la guerra, o reciclan invenciones según las cuales la OTAN prometió no ampliarse nunca, tiene rodeada a Rusia o busca la confrontación directa. Estos discursos invierten la realidad. Fue Rusia quien inició una invasión a gran escala de Ucrania, mientras que la OTAN sigue siendo una alianza defensiva cuyo apoyo a Ucrania responde a la agresión rusa, pero no fue su causa. Tildar a la OTAN de belicista sirve a un propósito ya conocido: desviar la responsabilidad de las acciones del Kremlin, fabricar una falsa percepción de hostilidad por parte de Occidente y justificar la militarización y escalada bélica de Rusia.
Esta afirmación falsa apareció en un sitio web en ruso afín al Kremlin.
«El préstamo de 90 000 millones de euros de la UE está destinado a financiar la máquina de la muerte ucraniana»
Un discurso FIMI recurrente afín al Kremlin retrata el apoyo de la UE a Ucrania como combustible para lo que denominan una «máquina de la muerte» y califica falsamente la ayuda militar de especulación y sabotaje social en lugar de una medida de apoyo a un país que se está defendiendo de la agresión rusa. Según uno de estos discursos, los 90 000 millones del préstamo de apoyo a Ucrania de la UE agravarían las penurias de los ucranianos mediante la austeridad, al tiempo que señalaba a los dirigentes de Ucrania como responsables de prolongar deliberadamente la guerra a costa de su propio pueblo.
Describir el préstamo de apoyo de la UE como una medida de austeridad impuesta a Ucrania y un desencadenante de dificultades económicas en Europa tergiversa la estructura del préstamo, sus beneficiarios y su probable impacto. Además, repite la manipulación ya vista otras veces en relación con el apoyo de la UE a Ucrania. El préstamo está respaldado por el margen presupuestario de la UE y por la financiación obtenida en los mercados de capitales, y no por transferencias procedentes del gasto nacional en sanidad o infraestructuras.
Del total, 30 000 millones de euros se destinan al presupuesto estatal de Ucrania, mientras que 60 000 millones se destinan a la base industrial de defensa del país. Las normas de contratación pública exigen, en principio, que los productos procedan de países de la UE, del Espacio Económico Europeo (EEE) o de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), lo que significa que una parte sustancial del gasto revierte en la propia industria europea. También se espera un reembolso parcial procedente de las reparaciones rusas.
Estas afirmaciones falsas fueron difundidas por un canal de Telegram próximo al Kremlin.
«Los servicios de inteligencia occidentales podrían haber intervenido en la incursión terrorista de Mali»
La afirmación de que los servicios de seguridad occidentales podrían haber entrenado o dirigido a los insurgentes responsables de uno de los ataques coordinados más graves hasta la fecha en Mali, y que sacudió Bamako y otras ciudades la semana pasada, fue difundida por medios afines al Kremlin sin aportar pruebas que la avalaran. Algunos medios también denunciaron la participación de Ucrania en los ataques contra las fuerzas gubernamentales en Mali, en consonancia con discursos FIMI anteriores. Las acusaciones, formuladas exclusivamente por funcionarios rusos, carecen de credibilidad, dado su largo historial documentado de afirmaciones sin fundamento.
Los medios afines al Kremlin suelen achacar los disturbios, golpes de Estado, actos de sabotaje o violencia insurgente que se producen lejos de las fronteras de Europa a actividades subversivas encubiertas de Occidente (y, cada vez más, de Ucrania) recurriendo a afirmaciones inverosímiles para eludir las realidades locales, promover teorías conspirativas y retratar a Kiev y a sus aliados como fuerzas desestabilizadoras a escala mundial. Con ello pretenden desviar la atención de los propios fracasos rusos.
Esta acusación concreta contradice directamente los hechos recientes. Hasta 2022, Francia lideró una activa campaña contra el yihadismo en Mali durante casi una década, junto con misiones de formación de la UE y una iniciativa de estabilización de las Naciones Unidas. Esta coalición se disolvió tras una serie de golpes de Estado militares que llevaron al poder a gobiernos respaldados por el Kremlin, los cuales expulsaron a las fuerzas occidentales.
Esto se presentó como una decisión soberana de alejarse de las alianzas occidentales, envuelta en una retórica anticolonial que las describía como ineficaces e intrusivas. En realidad, abrió la puerta a que el Grupo Wagner ruso, rebautizado posteriormente como el Cuerpo Africano (y controlado por el Kremlin), ocupara su lugar, con la promesa de estabilizar la situación y hacer frente a los grupos armados.
En cambio, la inseguridad se ha agravado. Los grupos yihadistas se han expandido considerablemente en Mali, Burkina Faso y Níger, a pesar de la presencia de personal del Grupo Wagner y del Cuerpo Africano apoyado por Rusia. El pasado fin de semana, Mali sufrió los mayores ataques coordinados de los últimos años. Una coalición de rebeldes tuaregs y yihadistas vinculados a Al Qaeda atacó varias ciudades, lo que obligó a los mercenarios rusos a retirarse y puso de manifiesto los fracasos estratégicos de la alianza entre Mali y Rusia.
La desinformación afín al Kremlin había acusado anteriormente a Francia de apoyar a los yihadistas durante el periodo de intervención militar occidental en la región. Este mismo discurso ha resurgido ahora que las consecuencias de la retirada occidental son visibles.
Esta afirmación falsa fue difundida por un canal de la cadena FIMI RT, controlada por el Estado ruso.
No se deje engañar.