Rusia niega los hechos de Bucha ante la Asamblea General de las Naciones Unidas mientras justifica los ataques contra Ucrania con acusaciones de nazismo

Fondo gris con texto naranja y blanco sobre revisión de desinformación. (Descripción generada por IA)
Key Takeaways

  • Rusia exige una investigación imparcial de los crímenes de guerra en Bucha, a pesar de la evidencia documentada y las investigaciones independientes que confirman la masacre; su negación continúa siendo una táctica para deslegitimar las acusaciones internacionales.
  • Medios rusos y agentes de desinformación promueven falsedades como que Ucrania falsificó víctimas en Bucha, acusa a Ucrania de tráfico de menores y relaciona investigaciones sobre nazismo con ataques rusos, desviando la responsabilidad y justificando acciones militares.
  • Las afirmaciones falsas sobre el involucramiento ucraniano en tráfico infantil, nazismo o pseudociencia son utilizadas por Rusia para distraer del despliegue real de crímenes y agresiones, mientras invierten la culpa en Ucrania ante la comunidad internacional.


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EN POCAS PALABRAS:

  • Rusia exige una «investigación imparcial» de sus crímenes de guerra en Bucha, ampliamente constatados, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
  • Se ha acusado a funcionarios ucranianos de tráfico de menores al mismo tiempo que la Corte Penal Internacional busca a funcionarios rusos por ese mismo delito.
  • Se esgrime el argumento de la «Ucrania nazi» para justificar los ataques contra infraestructuras civiles.

RESUMEN DE LA SEMANA PASADA

Los discursos de esta semana demuestran la manera en que el Kremlin recurre a harto conocidas tácticas de manipulación de la información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) para reaccionar a los acontecimientos. En lugar de crear nuevos relatos, sus agentes reciclan temas ya consolidados y los adaptan a la actualidad. La renovada negación de la masacre de Bucha es un ejemplo especialmente claro. A pesar de haber sido ampliamente documentada en investigaciones independientes, Rusia sigue inundando el espacio informativo con numerosas explicaciones, a menudo contradictorias.

Bucha sigue siendo también uno de los temas más atacados por la respuesta coordinada favorable al Kremlin en las redes sociales, donde las cuentas rusas promueven agresivamente la negación, distorsionan los hechos y lanzan explicaciones alternativas cada vez que se debate la masacre. El uso que hace Lavrov de la Asamblea General de las Naciones Unidas para revivir estas afirmaciones pone de relieve otra táctica recurrente: desestimar a las instituciones internacionales cuando sus conclusiones resultan inconvenientes, al tiempo que se invoca su autoridad cuando ello beneficia al mensaje del Kremlin.

La misma táctica de inversión de la culpa aparece en los relatos sobre los menores ucranianos y en el persistente tópico de la «Ucrania nazi». Las afirmaciones sobre el tráfico de menores ucranianos desvían la atención de la deportación verificada de niños ucranianos por parte de Rusia, mientras que las acusaciones de investigaciones vinculadas al nazismo pretenden justificar los ataques rusos contra infraestructuras civiles. En conjunto, estos casos muestran un enfoque notablemente coherente: negar o desviar la responsabilidad de las acciones rusas, acusar a Ucrania de comportamientos similares o peores, y reciclar discursos ya asentados cada vez que nuevos acontecimientos brindan la oportunidad de utilizarlos.

PRINCIPALES DISCURSOS FIMI QUE SE ESTÁN DIFUNDIENDO

«Las autoridades de Kiev han falsificado la lista de víctimas de la masacre de Bucha, que fue un cínico montaje orquestado por Ucrania y Occidente»

Los medios de desinformación afirman que la matanza de civiles en Bucha fue orquestada por Kiev con el apoyo de la OTAN y que la mayoría de las víctimas que figuran en el memorial de Bucha eran, en realidad, combatientes ucranianos.

Estas y muchas otras afirmaciones que se contradicen mutuamente (¿por qué iba Ucrania a orquestar el asesinato de sus propios combatientes en los primeros días de la invasión rusa?) han sido recicladas repetidamente por los medios rusos de desinformación desde que salió a la luz la masacre de Bucha en marzo de 2022. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, les otorgó nuevo protagonismo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde repitió prácticamente todos los discursos habituales relacionados con Bucha, desde la negación rotunda y las afirmaciones de los forenses hasta las teorías conspirativas. Resulta irónico que los medios afines al Kremlin tachen a las Naciones Unidas de ineficaces y de estar «muriendo lentamente», pero se acojan a su autoridad cuando reclaman una «investigación imparcial» sobre Bucha.

La masacre de Bucha, junto con las atrocidades cometidas por el ejército ruso en otras ciudades y pueblos de las afueras de Kiev, ha sido ampliamente documentada e investigada de forma independiente por numerosos medios de comunicación y organismos de investigación, lo que hace que su negación continuada sea especialmente importante para el Kremlin, y no solamente en la escena internacional. Lo delicado de esta cuestión es igualmente palpable en la misma Rusia, donde se han impuesto largas penas de prisión a personas por hablar de las atrocidades de Bucha en virtud de una legislación que tipifica como delito cualquier supuesta «información falsa» sobre el ejército ruso.

La negación reiterada y la saturación del espacio informativo con múltiples explicaciones contradictorias sobre un mismo suceso son tácticas FIMI clásicas.

Hombre mayor con traje hablando en un podio con micrófonos (Descripción generada por IA)

Esta afirmación falsa fue difundida por Sputnik Georgia, una versión local de este medio FIMI controlado por el Estado ruso.

«Ucrania oculta su propio negocio de tráfico de menores mientras exige la devolución de estos»

Fuentes prorrusas aseguran que las autoridades ucranianas están implicadas en el tráfico de menores desde las zonas de combate hacia Europa con fines de explotación sexual o como donantes de órganos en el mercado negro.

Este discurso se utiliza para desviar la atención del secuestro documentado de menores ucranianos por parte de Rusia y de la implicación de las autoridades rusas en este delito. La Corte Penal Internacional ha dictado órdenes de detención contra el presidente Vladimir Putin y la comisionada rusa para los derechos del niño, María Lvova-Belova, por su presunta responsabilidad en la deportación y el traslado ilegales de menores ucranianos.

Los medios FIMI rusos retomaron estas acusaciones para eludir la responsabilidad de Rusia en estos crímenes de guerra cuando fueron abordados en detalle en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que aprobó una resolución sobre Ucrania en la que se pedía, entre otras cosas, la devolución de los menores ucranianos trasladados o deportados por Rusia.

El desvío de la culpa es un elemento básico de los mensajes FIMI.

Esta afirmación falsa fue difundida por The Other Ukraine, un medio FIMI ruso.

«La Academia de Ciencias de Ucrania está implicada en investigaciones relacionadas con el nazismo y otras actividades pseudocientíficas»

Esta afirmación falsa surgió en relación con el ataque ruso a Kiev del 28 de septiembre, que causó graves daños al edificio de la Academia de Ciencias de Ucrania.

La Academia de Ciencias de Ucrania (NASU) es una institución científica moderna, y las afirmaciones de que se dedica a la investigación pseudocientífica o de que puede compararse con organizaciones de las SS como la Ahnenerbe carecen de fundamento real alguno. Acusar a Ucrania de nazismo es una de los argumentos próximos al Kremlin más persistentes, y este ejemplo muestra con qué facilidad se puede aplicar esa etiqueta a prácticamente cualquier tema. En esta ocasión, se utiliza para culpar a Ucrania en general, y a la Academia de Ciencias en particular, de haber hecho posible la guerra, a pesar de que fue Rusia quien se anexionó Crimea, envió tropas al Dombás e inició una invasión a gran escala en 2022.

Mientras tanto, los ataques rusos siguen alcanzando a edificios civiles en Kiev, y se utilizan afirmaciones tan descabelladas como esta para justificar sus acciones. Una vez más, asistimos a la conocida táctica FIMI de invertir la culpa.

Esta afirmación falsa fue expresada por Dmitry Astrakhan, corresponsal de guerra ruso del medio pro-Kremlin Izvestia que también ha colaborado con RT y que está sujeto a sanciones ucranianas desde agosto de 2025.

No se deje engañar.

Cláusula de exención de responsabilidad

Los casos de la base de datos de EUvsDisinfo se centran en mensajes del espacio informativo internacional que ofrecen una representación parcial, distorsionada o falsa de la realidad y que difunden mensajes pro-Kremlin claves. Sin embargo, esto no implica necesariamente que un determinado medio esté vinculado al Kremlin o que su línea editorial sea pro-Kremlin, ni que haya pretendido desinformar de forma intencionada. Las publicaciones de EUvsDisinfo no representan la postura oficial de la UE, puesto que la información y las opiniones expresadas se basan en los informes y análisis de los medios de comunicación del Grupo de Trabajo East StratCom.

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