Nos adentramos en el laboratorio FIMI de Rusia: Moldavia como campo de ensayo
El año pasado, Moldavia celebró tanto elecciones presidenciales como un referéndum sobre la UE, lo que brindó a Rusia una oportunidad que no podía dejar pasar, como ya analizamos aquí y aquí. Moscú ciertamente no escatimó en cuanto a financiación y otros recursos. En el tercer informe del SEAE sobre las amenazas de manipulación de información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI), examinamos en detalle el papel de la FIMI como una de las piezas de una campaña de influencia mucho más amplia dirigida contra Moldavia en 2024.
En las semanas previas a las elecciones, Rusia intensificó sus operaciones de FIMI contra Moldavia. Mediante la combinación entre una infraestructura existente y nuevos activos creados específicamente para ello, Rusia intentó socavar el proceso de ampliación de la UE y debilitar el apoyo a la presidenta Maia Sandu.
Añadiendo nuevos ingredientes
En el cóctel FIMI de Rusia se destacan cuatro ingredientes principales. A diferencia de ocasiones anteriores, en las que Rusia jugaba con la posibilidad de negar sus acciones, esta vez el Kremlin optó por ser mucho más transparente y combinó tanto canales encubiertos como manifiestos. Así pues, los canales oficiales rusos adoptaron un rol más agresivo y se involucraron de manera más directa en sus ataques contra Moldavia. Rusia, con el objetivo de ampliar su capacidad de manipulación de la información para atacar a Moldavia, recurrió a la misma infraestructura FIMI que previamente había empleado contra Ucrania. En última instancia, también estableció una nueva red de canales locales para crear una falsa impresión de credibilidad en el país y garantizar una amplia distribución del contenido.
El iceberg moldavo
Como destapamos en un artículo anterior en el que analizamos los principales hallazgos del tercer informe del SEAE, el ecosistema FIMI de Rusia se compone tanto de canales manifiestos, que pueden atribuirse fácilmente al Kremlin, como de otros encubiertos, que operan bajo la supervisión del Estado y se alinean sistemáticamente con sus acciones.
En el ámbito oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y, en particular, su portavoz Maria Zajárova, hacen todo lo posible por preparar el terreno y sembrar las primeras semillas de la desinformación. Canales rusos controlados por el Estado, como la agencia de noticias TASS, Eurasia Daily y sus ramificaciones a nivel local, como la edición moldava de Sputnik, se encuentran entre los principales creadores de contenido. La fase inicial de amplificación corre a cargo de canales de Telegram vinculados a estos medios.
Arrojando luz sobre las profundidades del iceberg FIMI
Al sumergirnos en las oscuras y frías aguas que rodean el iceberg FIMI, descubrimos un extenso ecosistema de canales de Telegram que republican y comparten contenido. Estos canales aumentan significativamente su actividad en momentos clave de los fines de semana electorales. Hemos identificado tres especies particularmente interesantes dentro de este ecosistema.
En primer lugar, encontramos canales con claras vinculaciones a Rusia que, aunque previamente se habían centrado en Ucrania y el Cáucaso meridional, ahora han redirigido su atención hacia Moldavia, como el canal de Telegram Ukraina_ru. Estos canales incluso han adaptado algunas de las narrativas habitualmente asociadas a Ucrania, como el supuesto tráfico de órganos, para redirigirlas contra la presidenta moldava, Maia Sandu.
Inundar el espacio informativo
Además de esta reorientación de la atención, que ha pasado de Ucrania a Moldavia, han aparecido dos tipos de redes endémicas. La versión local de Portal Kombat ha tenido un papel muy activo en la amplificación de contenido proveniente de fuentes gestionadas desde Rusia sobre las elecciones moldavas y el referéndum de la UE y lo ha logrado mediante el uso de traducciones automáticas y la republicación automatizada de contenido copiado.
Los nuevos dominios centrados en Moldavia se expandieron más allá de su epicentro inicial (el canal pravda-en.com) para llegar tanto al público de habla rusa como rumana. El rol de moldova-news.com, moldova.news-pravda.com, md.news-pravda.com y pravda-md.com consistió en inundar el espacio informativo con contenido del canal de Telegram de la versión moldava de Sputnik, un núcleo fundamental de la red.
Y como si amplificar contenido de la versión moldava de Sputnik no fuera suficiente, nació otro canal: Moldova24, una red compuesta por al menos 14 sitios web que funcionaba como un medio de pleno derecho, con retransmisiones en directo y un estudio de televisión. Su objetivo era generar contenido original que conectara con el público local.
Sin embargo, la dirección IP de esta red estaba vinculada a múltiples sitios web afiliados a RT (Russia Today), lo que muestra posibles vínculos con los medios rusos controlados por el Estado. Finalmente, el acceso a moldova2.online, el principal sitio web del grupo, fue bloqueado por el Servicio de Inteligencia y Seguridad de Moldavia.

Sin novedades en el frente de las narrativas
Pero eso sí, las narrativas difundidas por estos medios carecieron de originalidad. Además de reutilizar en Moldavia narrativas ya existentes sobre Ucrania y plantillas de odio antioccidental, también se reciclaron los mismos bulos desinformativos de siempre. Los principales mensajes difundidos por estos canales incluían, entre otros: (1) presentar a la UE como una amenaza para la soberanía económica y política de Moldavia; (2) afirmar que la integración a la UE provocaría una confrontación con Rusia; (3) sostener que sería una amenaza para las comunidades rusófonas; y (4) aseverar que avivaría las tensiones con la región de Transnistria.
Un cóctel multifacético
Los intentos rusos de injerencia en las elecciones se basaron en una combinación de tácticas manipuladoras, que incluyeron contenido generado por IA, falsificación documental y supresión de información. Paralelamente, recurrieron a organismos falsos de verificación de datos para generar todavía más confusión. Rusia tuvo cierto éxito en sus intentos de instrumentalizar la pobreza entre algunos segmentos de la población moldava a través de la creación de un chatbot de Telegram que ofrecía pagos a cambio de la difusión de contenidos anti-UE.
Continuará… Rusia aprende y se adapta
Rusia ha demostrado capacidad a la hora de aprender y adaptar su enfoque. El Kremlin ha sabido aprovechar años de trabajo constante tejiendo redes que puede movilizar y reforzar en acontecimientos clave, como unas elecciones.
Implementar esta estrategia en procesos electorales y otros momentos decisivos también le permite aumentar su injerencia a largo plazo en los países que despiertan su interés geopolítico.
La infraestructura FIMI implantada en Moldavia no solo se utilizó plenamente en 2024, sino que también sirvió como un campo de pruebas para reforzarla de cara a su despliegue futuro, como, por ejemplo, antes de los cruciales comicios parlamentarios que se celebrarán en otoño en Moldavia.