¿Qué hay de nuevo en la galaxia FIMI?
Las operaciones de manipulación de la información e injerencia por parte de agentes extranjeros (FIMI) han evolucionado hasta convertirse en un ecosistema denso e interconectado compuesto por agentes, infraestructuras y discursos que operan en plataformas digitales y contextos geopolíticos. El concepto de la «galaxia FIMI», que forma parte del cuarto informe del SEAE sobre amenazas FIMI publicado recientemente, refleja esta realidad sistémica. No solo revela la compleja arquitectura que subyace a las operaciones de influencia, sino que también ofrece una herramienta estratégica que permite conocerlas y contrarrestarlas.
La galaxia FIMI: un mapa de la arquitectura de manipulación de la información
En comparación con evaluaciones anteriores, el panorama de 2025 se presenta más denso y activo. El número de incidentes de FIMI y de canales operativos detectados ha aumentado y el modo sistemático en que los agentes hostiles reutilizan sus activos en diferentes campañas y espacios geográficos resulta más visible. Esto refleja la creciente sofisticación del ecosistema FIMI, donde la manipulación es cada vez más una industria organizada que cuenta con servicios especializados. La integración de herramientas de inteligencia artificial ha acelerado la producción y distribución de contenidos manipuladores a un coste reducido y a gran escala.
Otra novedad determinante es la expansión de los frentes en el espacio informativo. Casi todos los acontecimientos geopolíticos importantes tienen ahora una dimensión paralela en el ámbito de la FIMI. Los discursos vinculados a conflictos, elecciones o tensiones geopolíticas circulan de manera simultánea por múltiples regiones e idiomas, lo que genera una presión informativa constante cuyo fin es influir en las percepciones y el debate público.
En este contexto, la galaxia FIMI es una herramienta interactiva que permite visualizar y exponer las redes que hay detrás de estas operaciones:
https://new2026.euvsd.info/fimi-explorer/
Está estructurada en torno a tres capas analíticas:
- Agentes hostiles: Rusia, China y un gran número de redes sin atribuir. Esta capa ofrece información sobre los canales y las infraestructuras asociados a cada agente. Es importante destacar que muchos de los activos más utilizados no pueden atribuirse directamente a un agente estatal específico, lo que refleja el uso de proxies, intermediarios y redes encubiertas diseñadas para ocultar quién está detrás de ellos.
- Information Manipulation Sets (IMS): un IMS es la «huella digital» de una infraestructura de manipulación persistente. Los IMS agrupan canales, técnicas y elementos infraestructurales que probablemente estén vinculados al mismo agente o ecosistema operativo. Ayudan a observar el modo en que diferentes agentes reutilizan infraestructuras o tácticas similares, lo que apunta a una creciente convergencia entre métodos en el entorno FIMI (por ejemplo, Portal Kombat).
- Blancos: las campañas de FIMI eligen como blanco a países, organizaciones o personas concretas. Al asociar los canales y las infraestructuras de los IMS con sus objetivos, la galaxia contribuye a revelar los objetivos estratégicos que se esconden tras las campañas de manipulación.
En el marco de la galaxia, diferentes bloques o clústeres muestran cómo algunas redes están dirigidas sobre todo a audiencias internacionales, mientras que otras se concentran en regiones concretas, como la vecindad oriental de la Unión Europea, Oriente Próximo y Norte de África (MENA) o el África subsahariana. Con esto queda demostrado el modo en que los agentes hostiles adaptan el discurso a cada contexto regional al tiempo que se mantienen coordinados en el conjunto de la red.
Los activos pueden reutilizarse en diferentes contextos geopolíticos. Tras las elecciones de Moldavia, por ejemplo, redes y técnicas similares comenzaron a apuntar a Armenia antes de sus elecciones parlamentarias. Estas campañas siguen patrones ya conocidos: redes de cuentas falsas, investigaciones ficticias, suplantación de medios de comunicación y amplificación coordinada. Reflejan un guion recurrente en el que las redes de manipulación intentan desacreditar a los líderes políticos, intensificar los discursos polarizantes durante el período de campaña y socavar la confianza en el proceso electoral a medida que se acerca la fecha de las elecciones.
El mapa muestra actualmente alrededor de 3000 de los canales activos y sus interconexiones. Esto representa tan solo una fracción del ecosistema en su conjunto, pero ya ilustra la escala y la complejidad de la red. Es fundamental señalar que alrededor del 90 % de estos canales pertenecen al ecosistema encubierto, lo que significa que no pueden ser identificados directamente como activos controlados por el Estado vinculados a Rusia o China.
La galaxia FIMI de 2025 es, ante todo, una llamada a la acción. Conocer su arquitectura es, por lo tanto, un paso crucial para potenciar las medidas disuasorias, reforzar la resiliencia y proteger la integridad del entorno informativo.
Principales discursos FIMI de esta semana
Rusia se presentó como indispensable para la estabilidad de Europa y presionó para que se levantaran las sanciones:
«La energía rusa es indispensable para la UE»
Según los medios FIMI pro-Kremlin, Rusia acabaría imponiéndose en su enfrentamiento con Occidente porque Europa no puede sobrevivir sin el petróleo y el gas rusos, insistiendo en la idea de que las sanciones perjudican más a Occidente que a Rusia y utilizando la crisis energética relacionada con Irán para describir a Europa como un continente al borde del colapso, al mismo tiempo que abogaban por el levantamiento de las sanciones.
También se calificó a Ucrania de agente desestabilizador para menoscabar la confianza de sus aliados internacionales:
«Ucrania está preparando una provocación en Oriente Medio»
En mensajes favorables al Kremlin se aseguraba que Ucrania estaba enviando saboteadores a Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos haciéndolos pasar por expertos en defensa aérea para preparar actos de provocación en contra de Rusia. El propósito de esta afirmación es menoscabar la confianza en Ucrania, cuya experiencia en contrarrestar ataques con drones podría ser valiosa para los países del Golfo y quizá incluso poner en tela de juicio la influencia rusa en la región.